Los escolares que quitan horas de sueño para seguir conectados a Internet bajan notablemente el rendimiento escolar. Así lo revela un estudio publicado en la revista Pediatrics que ha llevado a cabo la Drexel University de Filadelfia.
La doctora Christina J. Calamaro, autora principal del estudio, entrevistó a 100 adolescentes de entre 12 y 18 años.
Para medir el nivel de consumo nocturno de tecnología entre los participantes, el equipo desarrolló un "índice multitarea": la cantidad total de horas que un adolescente le dedicaba a nueve actividades (conexión a Internet, mirar TV, escuchar MP3, hacer la tarea y mirar DVD o videos, etc.) dividido por nueve, que es la cantidad de horas entre 9 p.m. y 6 a.m.
El índice multitarea promedio de los participantes era alrededor de 0,6; lo que indica que hacían una de nueve actividades en 5,3 horas o cuatro actividades en 80 minutos cada una.
Un tercio de los adolescentes dijo que se quedaba dormido en el colegio y que dormían dos veces por día en promedio, aunque algunos dijeron que se quedaban dormidos unas ocho veces al día. A mayor índice multitarea, mayor probabilidad de quedarse dormido en el colegio.
"Estos adolescentes altamente multitarea tienen riesgo de tener problemas de rendimiento escolar, problemas con la función ejecutiva y degradación de la función neuroconductual", advierte el equipo.
Calamaro dijo que los padres deben tomar medidas para controlar el uso de la tecnología a la noche. Es básico mantener la televisión, la computadora y, en especial, los celulares fuera de la habitación de los hijos.
"El uso de los mensajes de texto es todo un problema. Y nos daremos cuenta de que es aún mayor", manifestó la investigadora.
"Aunque sabemos que los adolescentes tienen otro esquema horario, podemos hacer que sigan menos conectados a la noche", finalizó la autora.
Fuente: buenasalud.com
Síndrome de Adicción a Internet
Problemas psicológicos debidos al uso excesivo de Internet.
miércoles 17 de junio de 2009
Los escolares bajan el rendimiento si quitan horas de sueño para conectarse a Internet
miércoles 22 de abril de 2009
La adicción a Internet atrofia la empatía hacia los demás, según un estudio
Abusar de espacios como Twitter o Facebook puede afectar al correcto desarrollo de emociones humanas como la compasión o la admiración, según revela un estudio llevado a cabo por el Instituto del Cerebro y la Creatividad de la Universidad del Sur de California (USC.
El trabajo destaca el coste emocional que podría acarrear una sobreexposición al rápido intercambio de mensajes y noticias obtenidos a través de las redes sociales, 'feeds' e, incluso, la televisión.
"Los usuarios podrían desarrollar indiferencia ante el sufrimiento humano", advierte Immodirno-Yang, a la vez que destaca los "efectos dañiños" de estas actividades en el desarrollo cerebral de los más jóvenes, principales visitantes de estos sitios web.
Los seres humanos pueden gestionar la información muy rápido y pueden responder en cuestión de segundos al dolor físico experimentado por sus semejantes. Sin embargo, a la hora de hacer frente a las llamadas emociones sociales, como la compasión o la admiración, el proceso lleva mucho más tiempo, según los descubrimientos realizados por el equipo de expertos en neurociencia liderado por el director del instituto, Antonio Damasio.
Los científicos utilizaron complejas historias reales para inducir a trece voluntarios sentimientos de admiración ante virtudes y habilidades, así como compasión ante el dolor físico o social. Los escáneres cerebrales mostraron que los voluntarios necesitaban entre seis y ocho segundos para responder a las historias sobre virtud o sufrimiento social, una velocidad de reacción que resultó demasiado lenta en comparación con la registrada para las respuestas al dolor físico.
De esta forma, los autores concluyen que la vida real es el lugar idóneo para que los humanos encuentren oportunidades de sentir compasión o admiración, a diferencia de las rápidas herramientas ofrecidas por los medios digitales, que "pueden alejar de su propia humanidad a los usuarios demasiado activos".
Con todo, Immodirno-Yang no responsabiliza del problema a Internet: "No se trata de las herramientas de las que dispongamos, sino del uso que les demos". En este sentido, uno de los valedores del trabajo, el investigador de la cátedra Annenberg de Comunicación, Tecnología y Sociedad de la USC, Manuel Castells, minimiza el impacto de las redes sociales, ya que pueden contribuir a la reflexión emocional "más que la televisión y los videojuegos".
Fuente: europapress.es
El trabajo destaca el coste emocional que podría acarrear una sobreexposición al rápido intercambio de mensajes y noticias obtenidos a través de las redes sociales, 'feeds' e, incluso, la televisión.
"Los usuarios podrían desarrollar indiferencia ante el sufrimiento humano", advierte Immodirno-Yang, a la vez que destaca los "efectos dañiños" de estas actividades en el desarrollo cerebral de los más jóvenes, principales visitantes de estos sitios web.
Los seres humanos pueden gestionar la información muy rápido y pueden responder en cuestión de segundos al dolor físico experimentado por sus semejantes. Sin embargo, a la hora de hacer frente a las llamadas emociones sociales, como la compasión o la admiración, el proceso lleva mucho más tiempo, según los descubrimientos realizados por el equipo de expertos en neurociencia liderado por el director del instituto, Antonio Damasio.
Los científicos utilizaron complejas historias reales para inducir a trece voluntarios sentimientos de admiración ante virtudes y habilidades, así como compasión ante el dolor físico o social. Los escáneres cerebrales mostraron que los voluntarios necesitaban entre seis y ocho segundos para responder a las historias sobre virtud o sufrimiento social, una velocidad de reacción que resultó demasiado lenta en comparación con la registrada para las respuestas al dolor físico.
De esta forma, los autores concluyen que la vida real es el lugar idóneo para que los humanos encuentren oportunidades de sentir compasión o admiración, a diferencia de las rápidas herramientas ofrecidas por los medios digitales, que "pueden alejar de su propia humanidad a los usuarios demasiado activos".
Con todo, Immodirno-Yang no responsabiliza del problema a Internet: "No se trata de las herramientas de las que dispongamos, sino del uso que les demos". En este sentido, uno de los valedores del trabajo, el investigador de la cátedra Annenberg de Comunicación, Tecnología y Sociedad de la USC, Manuel Castells, minimiza el impacto de las redes sociales, ya que pueden contribuir a la reflexión emocional "más que la televisión y los videojuegos".
Fuente: europapress.es
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jueves 5 de marzo de 2009
La adiccion a Internet a través de los videojuegos on line
Pueden llegar a pasar 24 horas seguidas frente al ordenador jugando on line. Los terapeutas suecos del Youth Care Foundation han hecho un perfil de los adictos a internet, concretamente a los videojuegos on line, entre los que destacan la capacidad de "adicción" de World of Warcraft, del que hay 11 millones de jugadores en red.
El Instituto Nacional Sueco de Salud Pública ha respaldado el informe, añadiendo que la adicción a los videojuegos "está cada vez más extendida en Suecia y en todo el mundo.”
El psiquiatra del centro Tavistock (Londres) Dr. Richard Graham dijo: “Algunos de mis clientes llegan a pasar de 14 a 16 horas al día, a veces, sin pausas y sin atender a sus necesidades físicas….Para ellos, las consecuencias son potencialmente graves”.
El autor del informe Sven Rollenhagen asegura que “no hay un solo caso de adicción a videojuegos en los que World of Warcraft no haya estado presente“. "Algunos de mis clientes llegan a pasar de 14 a 16 horas al día, a veces, sin pausas y sin atender a sus necesidades físicas.Para ellos, las consecuencias son potencialmente graves”.
Fuente: bitgame.org
El Instituto Nacional Sueco de Salud Pública ha respaldado el informe, añadiendo que la adicción a los videojuegos "está cada vez más extendida en Suecia y en todo el mundo.”
El psiquiatra del centro Tavistock (Londres) Dr. Richard Graham dijo: “Algunos de mis clientes llegan a pasar de 14 a 16 horas al día, a veces, sin pausas y sin atender a sus necesidades físicas….Para ellos, las consecuencias son potencialmente graves”.
El autor del informe Sven Rollenhagen asegura que “no hay un solo caso de adicción a videojuegos en los que World of Warcraft no haya estado presente“. "Algunos de mis clientes llegan a pasar de 14 a 16 horas al día, a veces, sin pausas y sin atender a sus necesidades físicas.Para ellos, las consecuencias son potencialmente graves”.
Fuente: bitgame.org
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jueves 26 de febrero de 2009
Los daños neurológicos de la adicción a Internet
Susan Greenfield, profesora de la Universidad de Oxford y directora de la Royal Institution, considera que la adicción a Internet puede tener consecuencias neurológicas para los menores.
En una comparecencia en la Cámara de los lores, Greenfield remarca: "mi temor es que las nuevas tecnologías infantilicen el cerebro, reduciéndolo al estado propio de un niño que se siente atraído por ruidos y luces brillantes, que tiene poca capacidad de mantener la atención y vive el momento".
Otros especialistas aseguran que las Redes Sociales fomentan un carácter centrado en sí mismo, como ocurre con Twitter, un servicio de «micro-blog» en el que los usuarios hacen circular pequeños mensajes.
El debate celebrado en los Lores motivó la aportación de otros especialistas. La psicóloga Jane Healy cree que los niños no deberían tener acceso a videojuegos de hasta los siete años de edad. Por su parte, Sue Parlmer, autora del libro «Toxic Childhood» («Infancia tóxica»), advierte de que «estamos viendo dañado el desarrollo cerebral de los niños porque no se están implicando en la actividad que se han implicado durante milenios».
Fuente: abc.es
En una comparecencia en la Cámara de los lores, Greenfield remarca: "mi temor es que las nuevas tecnologías infantilicen el cerebro, reduciéndolo al estado propio de un niño que se siente atraído por ruidos y luces brillantes, que tiene poca capacidad de mantener la atención y vive el momento".
Otros especialistas aseguran que las Redes Sociales fomentan un carácter centrado en sí mismo, como ocurre con Twitter, un servicio de «micro-blog» en el que los usuarios hacen circular pequeños mensajes.
El debate celebrado en los Lores motivó la aportación de otros especialistas. La psicóloga Jane Healy cree que los niños no deberían tener acceso a videojuegos de hasta los siete años de edad. Por su parte, Sue Parlmer, autora del libro «Toxic Childhood» («Infancia tóxica»), advierte de que «estamos viendo dañado el desarrollo cerebral de los niños porque no se están implicando en la actividad que se han implicado durante milenios».
Fuente: abc.es
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lunes 23 de febrero de 2009
Cuatro millones de adictos a Internet en China
Según Tao Ran, director de la Base de Crecimiento Psicológico para Adolescentes Chinos, hospital militar de Daxing, cuatro millones de personas son adictas a internet y diez millones son potenciales enfermos en China, el país de mayor población en la red con 300 millones de internautas.
El aumento de casos llevó al gobierno chino en noviembre a añadir la adicción a internet en la lista de "desórdenes clínicos", con el alcoholismo y la ludopatía.
Otras cifras son todavía más pesimistas, como las de la consultora estadounidense InterActiveCorp, según la cual el 42% de lo internautas chinos se consideran "adictos", por sólo un 18 por ciento de los navegantes estadounidenses.
Tao define como adicto a la persona que pasa en internet por ocio más de seis horas de promedio durante un período de tres meses.
"La disciplina militar les ayuda mucho. Antes estos chicos dormían de día y jugaban de noche, y ahora les hemos reajustado las horas de sueño, de comida y de estudio", explica. Nada de internet, nada de teléfonos móviles ni de contactos con el exterior. El aislamiento dura los tres meses que se alarga el tratamiento.
Previamente, y a causa de la adicción, muchos niños ya habían dejado los estudios.
Li Beiyu procede de la provincia nororiental de Hebei y responde casi completamente al perfil habitual del interno: chico (el 95 por ciento de los adictos chinos a internet son varones) , hijo único y crecido en un entorno urbano. Sólo falla por poco en la edad. Li tiene trece años y la edad crítica está entre los 14 y los 21.
Pero el tratamiento no está al alcance de cualquiera. Los 24.000 yuanes (3.490 dólares, 2.790 euros) que cuesta suponen seis sueldos completos para un pequinés medio.
Fuente: elpais.com.co
El aumento de casos llevó al gobierno chino en noviembre a añadir la adicción a internet en la lista de "desórdenes clínicos", con el alcoholismo y la ludopatía.
Otras cifras son todavía más pesimistas, como las de la consultora estadounidense InterActiveCorp, según la cual el 42% de lo internautas chinos se consideran "adictos", por sólo un 18 por ciento de los navegantes estadounidenses.
Tao define como adicto a la persona que pasa en internet por ocio más de seis horas de promedio durante un período de tres meses.
"La disciplina militar les ayuda mucho. Antes estos chicos dormían de día y jugaban de noche, y ahora les hemos reajustado las horas de sueño, de comida y de estudio", explica. Nada de internet, nada de teléfonos móviles ni de contactos con el exterior. El aislamiento dura los tres meses que se alarga el tratamiento.
Previamente, y a causa de la adicción, muchos niños ya habían dejado los estudios.
Li Beiyu procede de la provincia nororiental de Hebei y responde casi completamente al perfil habitual del interno: chico (el 95 por ciento de los adictos chinos a internet son varones) , hijo único y crecido en un entorno urbano. Sólo falla por poco en la edad. Li tiene trece años y la edad crítica está entre los 14 y los 21.
Pero el tratamiento no está al alcance de cualquiera. Los 24.000 yuanes (3.490 dólares, 2.790 euros) que cuesta suponen seis sueldos completos para un pequinés medio.
Fuente: elpais.com.co
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lunes 16 de febrero de 2009
Ayudar al menor a socializarse evita la adiccion a Internet
La psicóloga Mónica García Posada considera que la adicción a Internet es el resultado de una incapacidad para relacionarse. El mundo virtual que ofrece la red, evita tener que enfrentarse al mundo real. Es preciso "enseñarles cómo conocer a una persona, cómo hablar con alguien cuando no se le conoce, de qué temas, qué formas hay de expresarse, aprender a interpretar correctamente situaciones".
-¿Cómo pueden los padres llegar a ser conscientes de que el uso de Internet daña a sus hijos?
-Es fundamental que los padres observen cómo repercute el uso de Internet en la vida del joven, si mantiene sus costumbres o si ha experimentado un cambio radical.
-¿Cómo se detecta la adicción?
-Cuando hay un cambio brusco en los hábitos del adolescente. Se nota en aspectos como un bajón en el rendimiento escolar, dejan de hacer deporte, de salir con sus amigos de siempre o hay un mayor aislamiento. Existe adicción cuando al prescindir de Internet por ejemplo, durante unos días en vacaciones, el adolescente muestra alteraciones de conducta, ansiedad, enfado, ira y descontrol.
-¿Qué pautas pueden seguir los educadores?
-Hay que enseñar a los hijos que Internet tiene cosas buenas pero también entraña peligros. Hay que hablarles claro para que no faciliten sus datos personales, que procuren evitar las citas y si lo hacen, que no estén solos.
-¿Y si los padres se ven superados y no saben cómo actuar?
-La primera medida es reducir o eliminar el contacto con Internet. Si el joven está muy enganchado, mostrará agresividad, ira, rechazo, intentará conectarse por otras maneras fuera de casa. En cambio, si la adicción es leve, en unos días se acostumbrará y reducirá la dependencia. La pauta es intentar que vuelva a implicarse en las actividades que antes le gustaban. Fomentar actividades deportivas, relaciones sociales reales, no virtuales. Y si los padres no pueden manejar la situación, es conveniente acudir a un especialista.
-¿Hasta dónde debe llegar el control y la vigilancia sobre los hijos?
-Es importante vigilar las páginas por las que navegan y evitar el acceso a contenidos inadecuados. A los hijos hay que dejarles espacio pero siempre que sepan utilizarlo. Si hay indicios de que pueden estar haciendo mal uso de Internet a lo mejor es conveniente tener acceso a sus conversaciones avisándoles antes. Hay que intentar siempre contar con ellos para que cuando tengan un problema lo cuenten, de modo que si se sienten acosados, lo comuniquen.
-¿Cómo son las terapias?
-Trabajamos la adquisición de habilidades sociales, porque puede que una de las causas de su adición es que le cueste relacionarse. Y recurren a Internet porque se sienten más protegidos, prefieren la relación real a la virtual. La alternativa es aprender pautas de socialización, enseñarles cómo conocer a una persona, cómo hablar con alguien cuando no se le conoce, de qué temas, qué formas hay de expresarse, aprender a interpretar correctamente situaciones.
Fuente: nortecastilla.es
-¿Cómo pueden los padres llegar a ser conscientes de que el uso de Internet daña a sus hijos?
-Es fundamental que los padres observen cómo repercute el uso de Internet en la vida del joven, si mantiene sus costumbres o si ha experimentado un cambio radical.
-¿Cómo se detecta la adicción?
-Cuando hay un cambio brusco en los hábitos del adolescente. Se nota en aspectos como un bajón en el rendimiento escolar, dejan de hacer deporte, de salir con sus amigos de siempre o hay un mayor aislamiento. Existe adicción cuando al prescindir de Internet por ejemplo, durante unos días en vacaciones, el adolescente muestra alteraciones de conducta, ansiedad, enfado, ira y descontrol.
-¿Qué pautas pueden seguir los educadores?
-Hay que enseñar a los hijos que Internet tiene cosas buenas pero también entraña peligros. Hay que hablarles claro para que no faciliten sus datos personales, que procuren evitar las citas y si lo hacen, que no estén solos.
-¿Y si los padres se ven superados y no saben cómo actuar?
-La primera medida es reducir o eliminar el contacto con Internet. Si el joven está muy enganchado, mostrará agresividad, ira, rechazo, intentará conectarse por otras maneras fuera de casa. En cambio, si la adicción es leve, en unos días se acostumbrará y reducirá la dependencia. La pauta es intentar que vuelva a implicarse en las actividades que antes le gustaban. Fomentar actividades deportivas, relaciones sociales reales, no virtuales. Y si los padres no pueden manejar la situación, es conveniente acudir a un especialista.
-¿Hasta dónde debe llegar el control y la vigilancia sobre los hijos?
-Es importante vigilar las páginas por las que navegan y evitar el acceso a contenidos inadecuados. A los hijos hay que dejarles espacio pero siempre que sepan utilizarlo. Si hay indicios de que pueden estar haciendo mal uso de Internet a lo mejor es conveniente tener acceso a sus conversaciones avisándoles antes. Hay que intentar siempre contar con ellos para que cuando tengan un problema lo cuenten, de modo que si se sienten acosados, lo comuniquen.
-¿Cómo son las terapias?
-Trabajamos la adquisición de habilidades sociales, porque puede que una de las causas de su adición es que le cueste relacionarse. Y recurren a Internet porque se sienten más protegidos, prefieren la relación real a la virtual. La alternativa es aprender pautas de socialización, enseñarles cómo conocer a una persona, cómo hablar con alguien cuando no se le conoce, de qué temas, qué formas hay de expresarse, aprender a interpretar correctamente situaciones.
Fuente: nortecastilla.es
jueves 12 de febrero de 2009
El 25% de los menores en Madrid padece adicción a Internet
El 25% de los menores madrileños de entre 10 y 17 años dedica más de dos horas diarias a los chats en Internet o a los videojuegos,llegando a padecer padece cierto grado de intoxicación virtual al estar enganchado patológicamente a consolas, chats y móviles", según la edil socialista responsable de Educación, Ana de Sande, basándose en conocidos estudios del Defensor del Menor y de la Agencia Antidroga.
Esta dependencia puede provocar "ansiedad, aislamiento y retraso en sus estudios" resalta al edil socialista.
La concejala considera que el Gobierno Municipal debería poner en marcha una campaña educativa para el uso racional de las nuevas tecnologías, en los 230 colegios públicos de primaria y secundaria de Madrid. Este programa consistiría en seminarios y charlas impartidos por pedagogos y psicólogos a padres y alumnos, para concienciarles de los riesgos que conlleva el uso desmesurado de móviles, Internet y videojuegos.
Salud y economía familiar
"La adicción virtual afecta a la salud, al rendimiento escolar y también a la economía familiar" advierte De Sande, quien recuerda que, según la última encuesta del Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid y estudios de la Agencia Antidroga, el 9% de los estudiantes de entre 11 y 12 años es adicto al móvil.
La mitad de los alumnos de primaria y secundaria reconoce que conectarse a Internet es una necesidad. El 59% de los chavales gasta más de 12 euros mensuales en cargar su teléfono para enviar mensajes y un 20% recibe de su familia un aparato nuevo antes de que el antiguo deje de funcionar. El 14% de los menores afirman estar enganchados a algún videojuego y más de la mitad utilizan juegos donde es habitual torturar o matar a los personajes.
"No se trata de quitar los móviles o los videojuegos a los niños, sino de evitar su utilización compulsiva y, para ello, hace falta esfuerzo tanto de los padres como de las administraciones educativas", concluye De Sande.
Fuente: 20minutos.es
Esta dependencia puede provocar "ansiedad, aislamiento y retraso en sus estudios" resalta al edil socialista.
La concejala considera que el Gobierno Municipal debería poner en marcha una campaña educativa para el uso racional de las nuevas tecnologías, en los 230 colegios públicos de primaria y secundaria de Madrid. Este programa consistiría en seminarios y charlas impartidos por pedagogos y psicólogos a padres y alumnos, para concienciarles de los riesgos que conlleva el uso desmesurado de móviles, Internet y videojuegos.
Salud y economía familiar
"La adicción virtual afecta a la salud, al rendimiento escolar y también a la economía familiar" advierte De Sande, quien recuerda que, según la última encuesta del Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid y estudios de la Agencia Antidroga, el 9% de los estudiantes de entre 11 y 12 años es adicto al móvil.
La mitad de los alumnos de primaria y secundaria reconoce que conectarse a Internet es una necesidad. El 59% de los chavales gasta más de 12 euros mensuales en cargar su teléfono para enviar mensajes y un 20% recibe de su familia un aparato nuevo antes de que el antiguo deje de funcionar. El 14% de los menores afirman estar enganchados a algún videojuego y más de la mitad utilizan juegos donde es habitual torturar o matar a los personajes.
"No se trata de quitar los móviles o los videojuegos a los niños, sino de evitar su utilización compulsiva y, para ello, hace falta esfuerzo tanto de los padres como de las administraciones educativas", concluye De Sande.
Fuente: 20minutos.es
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