Jornada Ciudadanía Conectada

lunes, 16 de febrero de 2009

Ayudar al menor a socializarse evita la adiccion a Internet

La psicóloga Mónica García Posada considera que la adicción a Internet es el resultado de una incapacidad para relacionarse. El mundo virtual que ofrece la red, evita tener que enfrentarse al mundo real. Es preciso "enseñarles cómo conocer a una persona, cómo hablar con alguien cuando no se le conoce, de qué temas, qué formas hay de expresarse, aprender a interpretar correctamente situaciones".

-¿Cómo pueden los padres llegar a ser conscientes de que el uso de Internet daña a sus hijos?
-Es fundamental que los padres observen cómo repercute el uso de Internet en la vida del joven, si mantiene sus costumbres o si ha experimentado un cambio radical.

-¿Cómo se detecta la adicción?
-Cuando hay un cambio brusco en los hábitos del adolescente. Se nota en aspectos como un bajón en el rendimiento escolar, dejan de hacer deporte, de salir con sus amigos de siempre o hay un mayor aislamiento. Existe adicción cuando al prescindir de Internet por ejemplo, durante unos días en vacaciones, el adolescente muestra alteraciones de conducta, ansiedad, enfado, ira y descontrol.

-¿Qué pautas pueden seguir los educadores?
-Hay que enseñar a los hijos que Internet tiene cosas buenas pero también entraña peligros. Hay que hablarles claro para que no faciliten sus datos personales, que procuren evitar las citas y si lo hacen, que no estén solos.

-¿Y si los padres se ven superados y no saben cómo actuar?
-La primera medida es reducir o eliminar el contacto con Internet. Si el joven está muy enganchado, mostrará agresividad, ira, rechazo, intentará conectarse por otras maneras fuera de casa. En cambio, si la adicción es leve, en unos días se acostumbrará y reducirá la dependencia. La pauta es intentar que vuelva a implicarse en las actividades que antes le gustaban. Fomentar actividades deportivas, relaciones sociales reales, no virtuales. Y si los padres no pueden manejar la situación, es conveniente acudir a un especialista.

-¿Hasta dónde debe llegar el control y la vigilancia sobre los hijos?
-Es importante vigilar las páginas por las que navegan y evitar el acceso a contenidos inadecuados. A los hijos hay que dejarles espacio pero siempre que sepan utilizarlo. Si hay indicios de que pueden estar haciendo mal uso de Internet a lo mejor es conveniente tener acceso a sus conversaciones avisándoles antes. Hay que intentar siempre contar con ellos para que cuando tengan un problema lo cuenten, de modo que si se sienten acosados, lo comuniquen.

-¿Cómo son las terapias?
-Trabajamos la adquisición de habilidades sociales, porque puede que una de las causas de su adición es que le cueste relacionarse. Y recurren a Internet porque se sienten más protegidos, prefieren la relación real a la virtual. La alternativa es aprender pautas de socialización, enseñarles cómo conocer a una persona, cómo hablar con alguien cuando no se le conoce, de qué temas, qué formas hay de expresarse, aprender a interpretar correctamente situaciones.

Fuente: nortecastilla.es